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miércoles, 2 de julio de 2008

Leyendas pampeanas cap. IV

La LloronaCuenta la historia de María Ángela De la Cruz, una mujer cautiva, raptada por los malones y llevada a las tolderías de los indios Pampa. Tomada a la fuerza por el cacique de la tribu, ella dió a luz dos mestizos, y al ver que en su aspecto eran más blancos que indios fueron asesinados por su padre y dados en sacrificio a los brujos. Los llantos de la madre fueron tan intensos que luego de aquel horror tuvieron que quitarle la vida para poder callarla.
Al realizarse la campaña al desierto se cuenta que toda la tribu padeció de una gran pestilencia que los diezmó por completo, afectando también a los que se aproximaban por allí.
Los soldados que tuvieron contacto con ellos murieron luego de relatar la forma horrorosa en que todos aquellos indios fueron pudriéndose en vida por la maldición. A la noche luego de huír del lugar y al acampar en las cercanías todos escucharon llantos y lamentos durante toda la noche. Uno de los niños indígenas rescatados logró contar el espeluznante episodio de aquella mujer que aparece por la noche, llevándose la salud de todo el que la oye o la ve.
La tierra quedó maldita, ni una flor crecía en ella. Y hoy día en algún lugar entre la Pampa y la Patagonia Argentina aún se escuchan los llantos de la madre que busca desconsolada las almas de aquellos niños a los que le arrebataron brutalmente y sacrificaron.
Su leyenda en otros países
Honduras
Muy popular en este país,la llorona y la sucia son las mas abundantes en este pais.Muchos de sus habitantes cuentan su historia, con distintas versiones, pero siempre pueden ser "verdaderas".
El Salvador
Junto con La Ciguanaba y La Descarnada es el personaje de leyenda más conocido, los ancianos cuentan su historia de forma constante. Se dice que vaga por las calles de pueblos rurales llorando por sus hijos y tras entrar en la iglesia local, desaparece. Afirman que si la miras tu alma en pena vagará durante toda la Eternidad.
Chile
En Chile su leyenda es también importante, y al igual que la Calchona, la Viuda y la Condená, es uno de los personajes femeninos más característicos del folklore y la mitología chilena. La leyenda es conocida desde la región de Atacama hasta Cliloé, en la zona meridional de Chile.
Las diferentes leyendas chilenas sobre la Llorona van desde algunas versiones muy semejantes a la mexicana, hasta versiones muy particulares del folclore chileno. Las versiones chilenas definen al espectro como el espíritu de una mujer que busca a su hijo, caracterizándose por ser un espíritu que tiene una relación especial con la muerte.
En la versión de la leyenda más propiamente chilena, la Llorona se llama la Pucullén. Se dice que llora eternamente porque su hijo le fue arrebatado de sus brazos a muy corta edad. Es una presencia fantasmal femenina vestida de blanco, a la que sólo puede ver la gente que está cercana a la muerte, algunas personas con habilidades especiales (como las Machis o los Calcus) y los animales que tienen los sentidos más agudos, entre ellos los perros, que lanzan lastimeros aullidos cuando perciben su presencia.
Es una guía de los muertos, la cual indica con sus pasos y llantos el camino que debe recorrer el muerto para dirigirse desde su morada terrenal hacia el más allá. Se dice que llora como plañidera por todos los familiares del difunto, para que todos ellos se consuelen pronto de la pérdida; además, evita que el espíritu del muerto decida acudir a penarlos, disconforme con las pocas lágrimas y manifestaciones de pesar de sus parientes.
Con sus abundantes lágrimas, que forman un charco cristalino, señala el sitio preciso en el campo santo donde debe abrirse la fosa para depositar el féretro. Se dice que si esto sucede, la tierra necesaria para cubrir el féretro debe ser toda la necesaria, ya que si no es suficiente, antes de cumplirse un año morirá un familiar del difunto.
Otras versiones cuentan que la Llorona estremece los corazones de quienes escuchan sus horribles lamentos y roba hijos ajenos, como una venganza por la pérdida de su hijo, o confundiendo a los niños que arrastra con su hijo perdido. Se dice también que con su mágico llanto hipnotiza a los hombres que deambulan solos a altas horas de la madrugada; la Llorona pasa la noche con ellos para apaciguar su eterna e infinita pena, y el hombre despierta sin pantalones al día siguiente.
Algunos cuentan que si te frotas los ojos con lágrimas de perro, puedes verla pero debes tener un corazón firme o la imagen será espantosa.
Costa Rica
Junto con el Cadejos y la Cegua la Llorona es el personaje legendario más famoso de Costa Rica.
Las leyendas costarricenses sobre la Llorona presentan al espectro como una mujer que busca a su hijo en cualquier lugar con agua (ríos, charcos...), pues el niño murió ahogado.
La versión más extendida afirma que quedó embarazada sin haberse casado, y por ello abortó y lanzó al bebé a las aguas de un río, ahogándolo. Dios la castigó enloqueciéndola, y desde entonces busca sin descanso al niño. A veces cree verlo, pero cuando va a recogerlo, se desvanece.
Una versión interesante de la leyenda, recogida por Elías Zeledón, narra el infanticidio de otro modo: Tulirá era una hermosa joven, hija del cacique de la tribu de Pacaqua, el Quezaro Colla-Huaco, que era de ascendencia inca en línea recta de Manco Cápac. Tulirá se enamora de un soldado de Juan Vázquez de Coronado y tiene una hija con él. Colla-Huaco lo descubre, arroja a la niña a un río, y maldice a Tulirá: deberá vagar eternamente buscando al fruto de su amor prohibido. Esta leyenda es similar a la mexicana que vincula a La Malinche con el espectro.
Panamá
En Panamá la leyenda de "La Llorona" es el cuento folklórico más popular del país. No hay ningún niño panameño que no haya crecido escuchando este cuento de sus padres o abuelos.
En este país centroamericano se la conoce con dos nombres: la Tulivieja, muy popular en las provincias centrales, y la Tepesa, oriunda de las comarcas indígenas y muy popular en las tierras altas de la provincias de Veraguas y Chiriquí.
Tanto la Tulivieja como la Tepesa son espantosas y aparecen de noche cerca de los ríos y quebradas buscando a su hijo perdido.
De acuerdo a la tradición, la Tulivieja era una hermosa y joven mujer. Tenía fama de ser muy parrandera y no se perdía ninguna fiesta que se celebraba en su pueblo. Al dar a luz a su primer hijo, su marido le prohibió que siguiera yendo a las fiestas y le ordenó que se quedará en casa cuidando al bebé.
En una ocasión, aprovechando que el esposo estaba en un viaje de negocios, la chica decide acudir a un baile con su hijo en brazos. Para evitar que el hijo le estorbara, lo abandonó camino a la fiesta. Lo colocó debajo de un palo de mango que estaba a orillas de un río. Pensaba volver a buscarlo después del baile.
Esa noche, una fuerte tormenta azotó el pueblo y arrastró a su hijo por el río. Cuando ella regresó a buscarlo, ya no lo encontró y comenzó a llorar, arrepentida por el grave error que había cometido. Dios la castigó por su irresponsabilidad y la transformó en un ser horripilante con agujeros en su cara y cabellos largos hasta los pies. Sus pies se le viraron y se transformaron en patas de gallina. Desde entonces anda vagando por la eternidad buscando a ese hijo perdido.
La historia de la Tepesa se remonta a la conquista, cuando un español enamoró a una hermosa joven indígena de la comarca Ngöbe Bugle y la dejó embarazada. Para que nadie en su tribu se percatara de su falta, la joven escapó hacia lo más profundo de las montañas y cuando nació su hijo, lo ahogó en un río.
Dios al ver el crimen la habló desde lo alto y la maldijo para toda la vida: "Ese pecado te pesa y te pesará hasta la eternidad, y desde ahora llorarás para pagar tu culpa" y la tranformó en el espantoso ser que, al igual que la Tulivieja, anda vagando por los ríos y quebradas llorando arrepentida de su pecado.
Venezuela
En Venezuela también se conoce la leyenda a lo largo de la nación. La versión venezolana toma la forma de un relato o en prosa o de corridos (canciones narrativas). La Sayona es otro personaje similar, pero sólo se aparece a los hombres parranderos, que gustan de estar de fiesta en fiesta.
Cuenta la leyenda que la Llorona es el alma en pena de una mujer muy jovencita que tuvo amores con un soldado. De esos amores quedó embarazada de una niña, a la cual dio a luz, aun siendo muy jovencita. El soldado la abandonó y ella, como no tenia idea de cómo criar a un infante, en un momento de desesperación ocasionado por el llanto de la niña, la mató con sus propias manos. Cuando la joven vio lo que había hecho, comenzó a llorar y a gritar fuertemente, lo que atrajo a los vecinos y familiares, quienes al ver lo sucedido la maldijeron. Ella desesperada salió corriendo hacia el llano y se convirtió en espanto. Siempre esta llorando y cuando entra a los poblados dicen que llama a su hija. Se sabe que roba niños que esten solos, ya sea en sus casas o en las orillas de ríos o quebradas. Por lo general, se la oye llorar en tiempos de Semana Santa.
Según otras versiones, la Llorona fue una muchacha joven que vivía en un pequeño pueblo de los llanos venezolanos. Esta muchacha cada vez que daba a luz a un hijo lo mataba sin piedad. Le confesó todo al sacerdote que vivía en su pueblo, añadiendo que no sentía ningún remordimiento por lo que había hecho. El cura notó que estaba embarazada de nuevo y le dijo a la muchacha que cuando tuviera a su hijo le diera de mamar antes de matarlo, y así lo hizo; tras darle leche materna esta lo mató, pero se activó su instinto maternal, haciéndole sentir una gran culpabilidad. Desde entonces, vaga por los campos llorando de dolor, buscando a sus hijos y asustando a todo el que se le atraviesa en su camino.
Se la representa como una mujer joven, con una larga cabellera morena y la piel blanca. Lleva una bata blanca larga y encima otra bata de color negra con capucha, y suele portar un bebé en los brazos. Llora y gritan diciendo "Mi hijo, Mi hijo"...
A veces, las madres castigan y asustan a sus hijos diciéndoles que si las desobedecen, la Llorona vendrá a buscarlos y asustarlos por las noches.
La diferencia entre la Llorona y la Sayona es que esta última normalmente solo se viste de blanco tiene ojos rojos y colmillos que parecen de leon. Asusta, mata o vuelve locos a los hombres que son o fueron infieles, no a todas las personas o niños, como hace la Llorona.
Dibujos: I.F (cosecha propia)

4 comentarios:

LUI$APAZA$UP0 dijo...

al fin que alguien hace las cosas bien
un saludo sigue adelante

Anónimo dijo...

asta fin encontre al go bueno pero faltan mas cuentos panameños

Horacio dijo...

RECONOCIMIENTO AL CAPITÁN RUFINO SOLANO, SINGULAR PERSONAJE HISTÓRICO DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES Y DE ARGENTINA.-

Hace casi un siglo, a la edad de 76 años, dejaba de existir el capitán azuleño don Rufino Solano. Este muy particular militar, recordado como “El diplomático de las pampas”, desplegó inigualables acciones en favor de la paz, la libertad y la vida en la denominada “frontera del desierto”. Como resultado de estas acciones Rufino Solano, mediante su trato proverbial con el aborigen, consiguió redimir PERSONALMENTE a centenares de mujeres, niños y otros prisioneros, de ambos bandos, impulsado siempre por un notable y especial sentimiento hacia el género, encarnado en la lacerada figura de la cautiva.
Asimismo, se destacan entre sus acciones, el haber evitado sangrientos enfrentamientos mediante sus prodigiosos oficios de mediador y pacificador, pactando con los máximos caciques indígenas (Calfucurá, Namuncurá, Pincén, Catriel, Coliqueo, Sayhueque, entre muchos más), numerosos acuerdos de paz y de canjes de prisioneros. Realizando esta arriesgada tarea en beneficio de la población de Azul y de numerosas localidades de la Provincia de Buenos Aires e incluso de otras provincias aledañas. Entre otras significativas intervenciones del capitán Rufino Solano, se encuentra la de haber formado parte de los cimientes que dieron origen a las actuales ciudades de Olavarría y San Carlos de Bolívar, entre otras más.-
En el plano religioso, cumplió destacado protagonismo sirviendo de enlace en la acción evangelizadora hacia el aborigen llevada a cabo por la Iglesia de aquella época. En cumplimiento de esta última actividad, se lo vio prestando estrecha y activa colaboración al Padre Jorge María Salvaire, fundador de la Gran Basílica de Luján denominado “El misionero del desierto y de la Virgen del Luján” (participó en la célebre expedición a los toldos del cacique Namuncurá) y actuando de ineludible interlocutor entre los jerarcas aborígenes y el Arzobispado de la ciudad de Buenos Aires, en la persona del Arzobispo Dr. León Federico Aneiros, llamado “El Padre de los Indios”.
Esta encomiable labor del capitán Rufino Solano fue desarrollada durante sus más de veinte años de carrera militar y continuó ejerciéndola después de su retiro hasta su muerte, ocurrida en 1913. Actualmente obra en la Legislatura de la Pcia. de Buenos Aires, un proyecto de ley para declararlo Ciudadano Ilustre de dicha provincia.-
http://elcapitanrufinosolano.blogspot.com
O para leer la página completa del personaje en internet escriba en su buscador la expresión: - elcapitanrufinosolano - (blogspot)

sara dijo...

Muchas gracias! !!me salvaste con toda esta información para un parcial domiciliario del profesorado!!!

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